ene 20, 2012

¿QUÉ ESCONDE LA MOCHILA DE UN ESQUIADOR?

Antes de que termine una carrera empiezan ya los preparativos para la siguiente. Cuando Marcel Hirscher inspecciona la pista de la Copa del Mundo a la que deberá enfrentarse poco antes de la primera manga en un día de competición, sus maletas están ya listas para partir. El deporte de competición moviliza una gran cantidad de material. La vida de cualquier esquiador profesional no se entiende sin una logística perfecta y un equipaje planificado al milímetro. Para comprobarlo de primera mano, preparamos las maletas y los baúles al lado de Marcel Hirscher, Philipp Schörghofer, Mario Scheiber, Joachim Puchner y su equipo técnico de Atomic.

1.045 kilómetros de Zagreb a Adelboden pasando por la base de ATOMIC en Altenmarkt o 2.024 kilómetros de Altenmarkt hasta los confines septentrionales de Europa, en Kvitfjell, y todo con una Racing Van roja llena hasta los topes. Los miembros del equipo técnico acumulan kilómetros y más kilómetros en las carreteras europeas a lo largo de la Copa del Mundo. “En la temporada norteamericana no nos queda otra que volar, pero en Europa sería poco práctico y demasiado caro transportar el material en avión. Por ello, optamos por una camioneta”, cuenta Tom Bürgler, técnico de los velocistas Scheiber, Puchner, Kramer y otros atletas de Atomic. 30 pares de esquís, palos, botas, el banco de trabajo y herramientas especiales... en la camioneta, el espacio se aprovecha al milímetro. El técnico de Hirscher, Edi Unterberger, aporta también su granito de arena: “La carga es muy delicada: hay que evitar a toda costa dañar los cantos y el recubrimiento. Por ello, envolvemos los esquís de competición con un esmero especial”.

SIN ESPACIO PARA CENCERROS

Cuando los atletas afrontan una competición, una buena preparación del equipaje es básica. “Tengo que planificarlo con antelación: ¿Qué voy a poner en la mochila? Tengo que elegir desde los diferentes cristales para las gafas hasta las polainas que me llevo para no coger frío en los pies”, nos cuenta el especialista en eslalon gigante Philipp Schörghofer. Según el velocista Joachim Puchner, a veces los pequeños detalles son lo más importante: “Siempre me llevo dos gafas de esquí ATOMIC y varios cristales de diferentes colores. Cuando cambian las condiciones meteorológicas y de luz, la elección del cristal correcto es fundamental”. Pero, ¿qué más encontramos en la mochila de un esquiador? No hace mucho, Marcel Hirscher reveló este codiciado secreto ante los atónitos periodistas que le esperaban en el centro de prensa de Adelboden. Sacó todo lo que llevaba en la mochila, se cambió y luego metió dentro el mono, los protectores de carbono, el protector de espalda y el casco y las gafas de ATOMIC con un estilo impecable. “Hay todo lo que un esquiador necesita para no coger frío cuando llega a una conferencia de prensa empapado de sudor”, comentó en tono jocoso a los periodistas allí presentes. El problema es que en la mochila no había sitio para el enorme cencerro que se entrega tradicionalmente al vencedor de Adelboden.