dic 09, 2011

HIRSCHER VUELVE A IMPONER SU LEY

1, 2, 3. Tras la victoria y el segundo puesto en el eslalon gigante a doble manga, la estrella de ATOMIC Marcel Hirscher se despidió de la gira estadounidense con una tercera plaza en eslalon. El esquiador de Salzburgo voló sobre la pista birds of prey con su D2 Race de ATOMIC y, cual ave rapaz, se llevó 240 puntos de la copa del mundo. La evolución del material en la puesta a punto de ATOMIC fue clave para que Hirscher pudiera anotarse su 16º podio en la copa del mundo.

Tras registrar el mejor tiempo en la primera manga, Marcel Hirscher no podía ocultar su entusiasmo en Beaver Creek: “No me importa cómo termine la carrera; he visto que las cosas están funcionando. Las duras pruebas han dado sus frutos. La puesta a punto del material es perfecta gracias a mi equipo de ATOMIC.” Después de una segunda manga con algunos errores y el tercer puesto en la clasificación final, se mostró igual de contento: “Está claro que preferiría haber ganado, pero en general los resultados han sido magníficos. 1º, 2º y 3º: ¿qué más se puede pedir? El viaje a Beaver Creek ha merecido la pena”. Las cifras avalan sus palabras, pues Marcel Hirscher vuelve a Europa como líder de la serie Nor-Am y tercero en la clasificación general de la Copa del Mundo (con un total de 280 puntos).

ATOMIC AFRONTA LOS CLÁSICOS CON LA EVOLUCIÓN DEL MATERIAL

La caravana de ATOMIC abandona ahora Norteamérica y pone rumbo a Europa. Tras las nevadas y la confirmación de Gröden, el equipo de pruebas de ATOMIC está trabajando a un ritmo frenético en la adaptación a las condiciones europeas y en nuevas pruebas con la evolución del material, sobre todo en las disciplinas más rápidas. Rudi Huber, director de ATOMIC Racing, se muestra satisfecho con las positivas reacciones de las unidades de pruebas y afronta las próximas carreras con optimismo: “Tenemos muy en cuenta las impresiones de nuestros deportistas y seguimos probando los materiales para alcanzar nuevas cotas de desarrollo. Tengo muchas ganas de disputar los clásicos de Gröden, Alta Badia y, sobre todo, la doble cita de Flachau, en nuestra tierra”.