feb 20, 2012

LA NOCHE ANTES DE UNA COMPETICIÓN

Preparativos. Es la noche antes del eslalon gigante de Bansko, pero podría ser cualquier otra noche antes de una competición. Marcel Hirscher deja que le acompañemos en sus preparativos para la prueba. Y pronto nos damos cuenta de que no deja nada al azar.

Una reunión de la FIS para evaluar la preparación de las pistas y la distancia entre las puertas en eslalon ha trastocado la meticulosa planificación de Marcel Hirscher: 10 minutos para una entrevista radiofónica, luego 32 minutos para cenar y, después, sesión de fisioterapia. “Ensalada y pavo. Mejor evitar la carne de cerdo y los hidratos de carbono”, nos cuenta ya en la mesa. Su padre, Ferdinand Hirscher, le acompaña también en esta rutina y le mantiene informado en todo momento: “9 grados bajo cero y una humedad de la nieve de solo el 19%”.

LA DECISIÓN ESTÁ TOMADA: ÁNGULO DE CANTO DE 0,1 MILÍMETROS

Hirscher hijo y Hirscher padre se quedan en silencio, pensativos. “Yo me inclino por 0,1 abajo”, apunta Marcel. Esta décima de milímetro de ángulo del canto en la cara con recubrimiento será uno de los muchos factores que determinarán la puesta a punto ideal para la nieve. “¿Y el tallaje?”, pregunta su padre, antes de revelar ocho códigos secretos del esquí. Después de probar la pista, ha estado dos horas estudiando vídeos y ahora realiza combinaciones de las características de la pista con posibles distancias entre las puertas. “Será parecido a Val d’Isere”, le comenta a Marcel, ganador de seis pruebas esta temporada. Al final, el técnico Edi Unterberger, un auténtico visionario, va a preparar cuatro modelos de la serie ATOMIC D2 RACE GS para el esquiador, un trabajo que se prolongará durante toda la noche y hasta bien entrada la madrugada. El tiempo de trabajo necesario para cada par es de tres horas, ni más ni menos. Esta noche le va a quedar poco tiempo para echar una cabezadita. Marcel Hirscher se levanta de la mesa y da una última instrucción a su padre: “Por favor, prepara también el 33”. El mayor de los Hirscher asienta con la cabeza y sale del restaurante del equipo con dos bocadillos para Edi Unterberger.

EL CONJUNTO DE MARCEL, EN FACEBOOK

La sesión de fisioterapia ha merecido la pena: el bloqueo que sufría el austriaco en la rodilla izquierda ya es historia. Marcel Hirscher ha llegado a su habitación 222 del Strazhite Hotel para la revisión previa a la prueba. La televisión está puesta, de fondo se oye la MTV. En el armario, vemos colgado boca abajo el mono de Marcel, con el número 0505/11, que incluye “una protección superior mínima” a pesar de los 18 grados bajo cero previstos. Al lado coloca los protectores de carbono para los antebrazos, hechos a medida, y también el protector de láminas para la espalda y su casco amarillo de ATOMIC. Satisfecho con la composición, saca una foto al conjunto y la cuelga en Facebook.

CALCETINES PARA CAMBIAR LOS CRISTALES DE LAS GAFAS

Un curioso episodio tiene lugar poco después: Marcel Hirscher se pone unos finísimos calcetines, en las manos: no quiere dejar ninguna huella al cambiar los cristales naranja de dos de sus gafas ATOMIC RACE. “Quitar la lámina de plástico con los calcetines es siempre una pequeña aventura”, nos cuenta divertido. Todavía le queda preparar la mochila ATOMIC con todo lo que necesita para la competición: no puede faltar la ropa de abrigo, los gorros verdes, las gafas de sol y el cargador de su iPhone. Todo está listo. Cierra el portátil: han pasado solo 23 minutos desde que colgara la foto y ha recibido ya 690 “Me gusta” y 90 comentarios de sus fans. Marcel ha superado con nota el exigente programa previo a un día de competición.

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