feb 16, 2013

Mika y Michi: Oro, Plata, Redster

Schladming. Mikaela Shiffrin y Michaela Kirchgasser: las mujeres Redster convirtieron el eslalon femenino en una de las competiciones más emocionantes de esta edición del Campeonato del Mundo de esquí. Su rendimiento en la pista, el entusiasmo por la doble victoria con Atomic, hitos en su trayectoria profesional: Mikaela, Campeona del Mundo a la edad de tan solo 17 años, es una de las nuevas estrellas del esquí femenino. Michaela se siente afortunada por su primera medalla en un evento individual tras hacerse con el Oro en la modalidad por equipos.

El día más feliz de su vida comenzó con unas piernas que parecían no despertar. «Daba igual lo que intentara, sólo sentía que mis piernas me pesaban más que nunca», afirmaba Mikaela Shiffrin. Ni siquiera la descarga de adrenalina de la primera manga pudo ayudar a los cansados músculos de Mika. Tampoco el tercer puesto tras la primera manga. Mikaela Shiffrin representa un nuevo nivel de desenvoltura en el esquí y no parece conocer la sensación de pesadez. «Chocolate. Me tomé un chocolate caliente», respondió la nueva campeona mundial a la pregunta de qué fue lo que finalmente la impulsó hasta lograr una de sus mejores marcas.

ESQUIAR ES COMO BAILAR O VOLAR
«De repente, la energía volvió a mis piernas y mi mente estaba despejada. Imaginaba cómo mis esquís me llevarían por este recorrido.» Así describía los momentos anteriores al comienzo de la carrera y la victoria más importante de su trayectoria profesional. «Ride Redster, esquí... eso es lo único esencial.» Uno disfruta escuchando la pasión con la que esta joven de tan solo 17 años habla sobre el esquí. «Es como bailar o volar; se me ocurren un montón de comparaciones.» ¿Qué se siente al ser Campeona del Mundo? «No hay nada comparable.» Y lo que es más: «Soy una de las muchas personas que hemos ganado hoy. Todos hemos ganado: todo el equipo, que me ha estado apoyando, mis padres, entrenadores, profesores, patrocinadores, la gente de Atomic, todos.»

«SÍ, HOY ES MI MEJOR DÍA»
También para Michaela Kirchgasser este 16 de febrero en Schladming ha sido el mejor día de su trayectoria. «Mi primera medalla individual es algo especial. Junto al Oro que conseguimos en la modalidad de equipos, es todo un sueño.» Tras golpearse con dos puertas en la segunda manga, la máscara se le movió. Sin embargo no se descentró, más bien al contrario: «pasé con más energía todas las líneas rojas y todos los tiempos intermedios. Velocidad, velocidad, velocidad. Sólo pensaba en eso. Los cinco minutos que tuve que esperar en la meta hasta el final de la carrera fueron como una montaña rusa de emociones. No podría explicarlo». Tenía muy claro en qué se diferenció su desempeño respecto a otros eventos importantes anteriores: «Siempre que he querido demostrarme algo a mí misma, me he complicado la vida. Así que esta vez sólo pensé: ¡Corre y ya está!»