ago 29, 2011

ELABORADO A MANO EN ALTENMARKT

ATOMIC fabrica esquís desde 1955. La primera planta abrió sus puertas en Altenmarkt en 1971 y, hoy, cuenta con un equipo de 600 expertos, que trabajan sin descanso para que los esquís ATOMIC sean cada día mejores, utilizando nuevos materiales y aplicando las últimas innovaciones. Y aunque los esquís ATOMIC de hoy son fruto de las más avanzadas tecnologías, hay algo que no ha cambiado desde 1955: cada esquí se fabrica a mano mimando hasta el último detalle.

Para fabricar un esquí hacen falta materiales de la máxima calidad y unas condiciones de producción perfectas, una buena presión de adherencia, temperaturas precisas y procesos homogeneizados, además de un sistema de almacenaje y envío de última generación. Quien reúna todos estos requisitos seguramente podrá fabricar un esquí aceptable, fiable e incluso medianamente bueno.

Sin embargo, para fabricar un esquí excepcional se necesita algo más: son imprescindibles unas manos expertas y una auténtica pasión por el esquí. Y esta ha sido siempre la filosofía de ATOMIC desde que Alois Rohrmoser y cuatro amigos más empezaran a fabricar esquís en 1955. Altenmarkt, en pleno corazón de los Alpes austríacos y rodeado de cientos de kilómetros de superficie esquiable, es desde 1971 el cuartel general de la marca. Pasión, corazón y la pericia del buen artesano: nuestra fórmula mágica para fabricar esquís de todos los niveles y para todos los perfiles de esquiador. Naturalmente, muchas cosas han cambiado en los últimos 56 años. Los esquís de hoy son productos de alta tecnología que poco tienen que ver con las planchas de madera de antaño. Sin embargo, nuestros 600 profesionales continúan trabajando como hicieran sus predecesores: con las manos.

Así, por ejemplo, la base de cada esquí se talla manualmente a partir de la materia prima y todos los cantos metálicos se insertan uno a uno en el esquí y se doblan a mano. Todas las capas se colocan a mano y se unen con termoadhesivo y después, también manualmente, se aplica la capa de acabado. Un especialista fabrica cada esquí y, después, los bordes de las puntas se lijan a mano y los esquís se someten a un control de calidad.

Fabricamos esquís diseñados para que cada esquiador pueda alcanzar sus objetivos. Y este compromiso solo pueden ofrecerlo personas que representan mejor que nadie la obsesión por la excelencia, la aventura sobre la nieve y la pasión por las pistas. Estas personas son nuestros trabajadores: gracias a ellos, cada esquí ATOMIC lleva grabado el trabajo y el entusiasmo invertidos en su elaboración.